I. CONTRIBUCIÓN DE LA MANO DE UN PROPÓSITO
Las personas se motivan al máximo cuando pueden conectar su contribución al trabajo con un propósito y una misión. Las organizaciones deben asegurarse de que están creando conexiones claras entre los trabajos individuales, los objetivos del equipo y la misión de la empresa, con la finalidad de fortalecer el sentido de pertenencia y desempeño organizacional; poniendo en valor la contribución de los empleados con su impacto en la organización y la sociedad.
II. EL BIENESTAR
El bienestar debe estar en el centro de las compañías, ya que la seguridad física, mental, social y financiera se ha vuelto primordial.
III. NUEVAS POSIBILIDADES
Es el momento de rediseñar el trabajo, re-enfocando la manera de conseguir resultados y abriendo la posibilidad de que los trabajadores vivan y se desempeñen de la mejor manera posible.
IV. COMPRENDER A LOS TRABAJADORES
Si las empresas pueden comprender mejor a sus trabajadores, podrán desarrollar con mayor eficacia programas y políticas específicas que pongan en valor lo mejor de los empleados y les proporcionen la protección que necesitan para realizar su trabajo de forma segura.
V. INTEGRACION CON LA TECNOLOGIA
Los objetivos humanos no están aislados de los avances tecnológicos y se pueden integrar. La tecnología complementa el trabajo y no reemplaza a los humanos; son más poderosos juntos de lo que cualquiera de ellos puede ser por sí solo.
